El premio lo consiguió Nicholas Appert con la siguiente idea: envasar comida precocinada en botes de cristal con tapón de corcho y posteriormente sumergirlos en agua caliente. Los alimentos se conservaban bien y en 1810 recibió su premio de manos del propio Emperador.

El siguiente paso fue superar la fragilidad del cristal. Un inglés, Peter Durand, puso las bases de las latas de hojalata y otros dos ingleses, Bryan Donkin y John Hall, establecieron la primera fábrica de enlatado comercial en 1812.

El resto es historia ... (de las latas)external link.